dilluns, 20 de gener del 2014

Formar persones i no només bons professionals

La paraula emprenedoria s’ha convertit en la protagonista del moment actual. Una paraula que, de tant fer-la servir, cansa fins al punt que el seu sginificat queda distorsionat.
I com tantes vegades, l’educació no n’ha quedat al marge. Programes educatius per a fomentar-la, metodologies per aplicar, diversitat de recursos didàctics…i fa poques setmanes la LOMCE ha transformat  l’emprenedoria en el contingut estrella de la nova reforma.

És una llàstima que quan es parla de fomentar l’emprenedoria (paraula polisémica) és faci quasibé de forma exclusiva en la seva accepció empresarial.
L’educació té com a objectiu formar persones que puguin viure en societat, persones complertes i no només bons i bones professionals. És per això, que, a banda d’altres consideracions, parlar d’emprenedoria només o sobretot com a habilitat empresarial, redueix l’educació a un instrument al servei del món laboral. L’educació ha de preparar per a la vida i no només per a una o altra professió.

Tanmateix si imaginem com ha de ser aquesta preparació per a la vida de demà, de seguida ens adonem, que aquests nens i joves d’avui, adults de demà, hauran de fugir de la passivitat, de la docilitat i de l’apatia. I tot això sí que es pot aprendre a través de metodologies que ensenyin a emprendre. Però una emprenedoria entesa com a la virtut del ser i no pas del tenir, com a una manera d’afrontar la vida, amb iniciativa i fent-se responsables i actors del seu propi futur.

Educar en l’emprenedoria vol dir formar persones més autònomes, amb més iniciativa, més flexibles i creatives. I per fer-ho calen metodologies que ensenyin a pensar i a buscar soritdes a les dificultats, mètodes que promoguin la seva fortalesa emocional i els faci més reisitents a la frustración. I tot això, és clar, mentre treballem els continguts curriculars. La competència d’emprendre no substitueix cap contingut, però els complementa de forma extraordinària.

Però possiblement el que més i millor educa l’emprenedoria és l’exemple. Si volem alumnes més emprenedors, la comunitat educativa que l’acompanya haurà de ser més emprenedora.

dissabte, 28 de desembre del 2013

Educando a los hijos en la incertidumbre

Educando a los hijos en la incertidumbre

Comparteixo en aquest post un reportatge elaborat per Mayte Rius i publicat al suplement ES de la Vanguàrdia el dissabte dia 28 de desembre de 2013. Em van entrevistar i els 10 punts que em semblen essencials per educar en la incertesa surten aquí reflectits.

Educando a los hijos en la incertidumbre
Educar a los hijos nunca fue fácil, y en una sociedad sin certezas aún lo es menos. Si no sabemos qué necesitarán en el futuro, la clave es criarlos, como dicen los expertos, como juncos: dotarles de una base psicológica fuerte y actitudes flexibles que les permitan adaptarse

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La situación actual ofrece pocas seguridades y certidumbres, desde el punto de vista individual y colectivo. Conceptos como formación, carrera profesional, empleo estable, vivienda en propiedad, domicilio habitual, pareja o familia están en transformación, y muchas de las ideas y creencias que durante años han servido de referencia o han regido la sociedad están en crisis. En estas circunstancias, la tarea de educar se complica porque padres y madres han de afrontar problemas para los que no pueden usar los métodos que sus padres utilizaron con ellos. “Cada generación lo tiene más difícil que la anterior para educar porque hace cien generaciones –por decir una cifra–, todo lo que tenía que aprender un niño se lo podían enseñar sus padres, y hoy los padres ni siquiera saben qué debe aprender el hijo o tienen que aprenderlo ellos”, explica Mariano Fernández Enguita, catedrático de Sociología de la Universidad Complutense de Madrid.

No es sólo que padres y madres no tengan referencia sobre a qué edad hay que dejarles utilizar Facebook o cuando es adecuado facilitar a un niño un móvil. Es también que no saben en qué han de formar más o mejor a sus hijos para que tengan más oportunidad de trabajar, ni si han de promover en ellos el compromiso y la firmeza con los proyectos y las relaciones personales o alentar el relativismo para entrenarlos en la ruptura y los cambios constantes. Y esta falta de certezas a menudo paraliza a los padres. Maria Batet, maestra y responsable de Valorsdemprendre.org, desde donde desarrolla metodologías para fomentar la emprendeduría y aprender a convivir con incertezas, asegura que el mejor antídoto ante las incertidumbres actuales es recuperar la capacidad de pensar. “En vez de resolver los problemas que nos plantean los hijos de forma rápida e impulsiva, hay que desgranar el problema, desglosarlo y ver las consecuencias que pueda tener, analizar por qué sí o por qué no el chaval ha de tener móvil, o ha de hacer o no hacer cualquier cosa”, comenta.

Resulta importante, dicen los expertos, que los padres no conviertan su falta de referentes o sus incertidumbres sobre el futuro en inseguridad. “Los padres transmiten su seguridad –o lo contrario– por ósmosis, es decir, por contagio; por eso las circunstancias actuales de inseguridad son muy negativas para los niños”, apunta Gonzalo Hervás, profesor de Psicología de la Universidad Complutense. Y añade que la adversidad económica es una potente fuente de estrés para los niños incluso aunque no les afecte directamente, “porque el estrés de los padres se contagia en muchos casos de forma automática y sabemos que eso genera vulnerabilidad psicológica a desarrollar trastornos de ansiedad, de depresión, e incluso más graves”.

Fuertes y adaptativos Sea complicado o no, a los hijos hay que seguir educándolos y probablemente la mejor forma de hacerlo sea prepararlos para esa incertidumbre que les toca vivir, para resolver problemas, afrontar imprevistos, detectar posibilidades, renunciar a lo que ya no vale… Porque, tal como apunta Fernández Enguita, un futuro incierto puede verse como algo preocupante, de riesgo, o como la posibilidad de un futuro más abierto, menos marcado por el pasado y con más oportunidades y sorpresas. “Hoy, como siempre, los padres pueden y deben ser para los hijos un referente moral, además de enseñarles a seguir aprendiendo, a aceptar lo nuevo y lo diverso, a responder de forma adaptativa y creativa al cambio social”, apunta el sociólogo. Y explica que, como nadie puede saber hoy con certidumbre las tendencias de empleo de mañana ni qué formación será la más adecuada en unos años, “lo esencial para los hijos es aprender a aprender y entender que lo que aprendan hoy ni les obliga a nada ni les garantiza nada para mañana, salvo una capacidad aumentada de afrontar la vida”.

Gonzalo Hervás cree que la incertidumbre sobre el futuro puede tener ciertas ventajas. “El no tener certezas sobre lo que la sociedad espera o necesita puede permitir centrarnos en lo importante, en las personas, en desarrollar la humanidad de los hijos más allá de modelos centrados exclusivamente en competencias”, dice. Y subraya que aspectos como la tolerancia a la frustración, la capacidad para conectar con los demás, el autoconocimiento, el desarrollo emocional o la madurez son intemporales, pero a menudo se quedan en un segundo plano educativo tras los idiomas y la tecnología.

Porque, después de hablar con sociólogos, psicólogos y educadores, parece claro que aunque los padres no puedan vislumbrar cómo será el día a día de sus hijos en el futuro, sí pueden prever que la sociedad de la incertidumbre necesitará gente más flexible y creativa, personas muy autónomas y seguras de sí mismas que puedan ver distintas soluciones a un problema, capaces de afrontar con éxito la adversidad y el estrés y muy adaptativos.

El sociólogo e investigador Javier Elzo ofrece un símil muy gráfico: “Necesitamos criar juncos: jóvenes que tengan unas raíces firmes, es decir, un equilibrio psicológico e intelectual sólido, pero que sean flexibles para adaptarse a los vientos que vayan soplando”. En su opinión, la aspiración de los padres –y de la sociedad– habría de ser contribuir a formar chicos y chicas con una buena competencia personal, “entendiendo por ello que tengan cierto equilibrio psicológico y la autoestima suficiente para sentirse contentos con ellos mismos, sin querer ser como otros, pero también una cabeza relativamente amplia y estructurada, con la capacidad de hacerse preguntas para situarse en la vida, de saber dónde recurrir para encontrar respuestas y de tener criterio para valorar las buenas y las malas”.

Javier Urra, doctor en Psicología y también en Ciencias de la Salud, considera que enseñar a los hijos a convivir con la incertidumbre requiere desarrollar su inteligencia emocional y creativa, su inteligencia social, y su capacidad crítica, de pensamiento y de reflexión para que tengan respuesta ante los dilemas éticos, los problemas y las rupturas que les irá planteando una sociedad más compleja. “Si van a vivir un mundo de inseguridad laboral, de ruptura de parejas, de accidentes inesperados… hay que prepararles para ello, para que sean flexibles, para que no pasen del amor al odio, para que asuman que las cosas se rompen o se pierden pero la vida sigue y han de poder ver distintas soluciones a un mismo problema”, indica Urra.

Para ello es necesario cultivar las fortalezas y talentos de cada niño o niña, sin tratar de que encajen en un patrón y dejándoles que se equivoquen y que aprendan por sí mismos, “algo que siempre es duro para los padres”, advierte Hervás. Y apunta que en lugar de fomentar el “siempre se ha hecho así”, hay que dar pie a lo contrario, a la creatividad aplicada. “La capacidad de innovación se puede desarrollar en el cajón de los cubiertos; basta preguntarles ¿es esta la mejor forma de ordenarlos? ¡Hazme una propuesta que lo mejore!”, ejemplifica.

Porque, como explica Maria Batet, los padres no pueden educar para garantizar el futuro de sus hijos, pero sí pueden darles herramientas para que ellos sean capaces de construir ese futuro, de buscarse la vida, de encontrar recursos y de organi­zarlos. Hay unanimidad entre los expertos con­sultados en que en una sociedad llena de incertezas les será útil identificar los miedos y superarlos, ser reflexivos, tener espíritu crítico y saber pensar, el entusiasmo y la creatividad, saber explicarse, tener una actitud positiva y una buena autoestima, saber planificar, tener empatía, ser resilentes para reponerse de las adversidades y humildes para buscar ayuda… Batet anima a los padres a trabajar estas habilidades –las mismas que permiten salir adelante a los emprendedores–, desde casa.


DIEZ HERRAMIENTAS CLAVE


Habilidad comunicativa
Tener habilidad para explicar las ideas y proyectos, para convencer, dialogar y seducir es crucial para cualquier circunstancia y para cualquier empleo. Los padres pueden trabajar estas habilidades comunicativas no cortando a los niños cuando hablan y alentando que expliquen cosas de distintas formas para potenciar su capacidad de expresión.

Trabajo en grupo
En momentos difíciles trabajar en grupo socializa y la colaboración ayuda a encontrar opciones y soluciones. Por eso desde casa conviene fomentar que los niños se acostumbren a compartir, a colaborar con otros en sus ratos de ocio, a desenvolverse en grupo…

Autoconocimiento
Cuando uno sabe cuáles son sus puntos fuertes y débiles puede lidiar mejor con los problemas y las incertidumbres. Por ello conviene ayudar a los hijos a conocerse mejor, a saber bien lo que les gusta y lo que se les da bien. “Si a tu hijo le gusta jugar al baloncesto, pregúntale por qué, si le gusta porque compite, porque le gusta formar parte de un equipo…; y si le gusta el ajedrez, ayúdale a saber por qué, si es porque se le da bien, porque disfruta con un ambiente tranquilo, porque le gusta pensar qué hará el contrincante… Así irá descubriendo sus habilidades”, explica Batet.

Identificar y superar los miedos

En una sociedad de incertidumbres, donde hay situaciones que no se controlan, surgen muchos miedos. En lugar de inculcar a los niños que no hay que tener miedo y ser valientes, Maria Batet propone enseñarles a identificar a qué tienen miedo, a ponerle nombre y a evitar que los paralice. “Si un niño tiene miedo a dibujar porque no se le da bien, conviene que lo hable, que lo identifique como un hecho concreto y luego incentivarle a que pruebe otra manera de hacerlo”, comenta.

Capacidad organizativa

Para desenvolverse en un mundo incierto resulta clave saber buscarse la vida, idear proyectos, detectar recursos para llevarlos a cabo y or­ganizarse para conseguirlos. Los padres pueden desarrollar estas habilidades en sus hijos si desde pequeños los hacen partícipes de pequeños proyectos y les animan a ingeniárselas para llevarlos a cabo. “Si enseñamos a los niños a desarrollar proyectos a medio plazo –puede ser aprender a montar una bicicleta a partir de un kit u organizar un torneo de baloncesto en el colegio y buscar patrocinadores para ello– aprenden a tolerar la frustración y a desarrollar la capacidad de planificación”, justifica el psicólogo Gonzalo Hervás.

Entusiasmo
Si uno no se siente seguro ni tiene certezas sobre su futuro es fácil caer en el desánimo. Por eso, Maria Batet aconseja educar a los hijos en el entusiasmo. “Lo primero es ser uno mismo entusiasta y no mostrarse decaído; después ayudarles a vivir con entusiasmo las pequeñas cosas, desde salir a montar en bici hasta comerse unas palomitas, porque lo que crea el aprendizaje es el hábito, la repetición”, explica.

Creatividad
Tirar de creatividad, saber leer el entorno para extraer ideas es una herramienta muy útil para desenvolverse en medio de la incertidumbre. Para fomentarla, conviene fomentar la curiosidad en los hijos, alentar que se hagan preguntas, que tengan una mente despierta. En lugar de aplicarles la máxima de esto es así porque siempre ha sido así, promover que propongan nuevas soluciones a cuestiones cotidianas, desde la forma de tender la ropa a la organización de un armario.

Fortaleza

Si hay una capacidad útil en la sociedad de la incertidumbre es la resiliencia, la capacidad de hacer frente a las adversidades, de sobreponerse a ellas y aprovecharlas para salir reforzado. Se desarrolla enseñando a los niños a tener relaciones y amigos en quien apoyarse, a tener empatía, a fijarse metas razonables, a tener una actitud positiva y a aceptar que el cambio forma parte de la vida. “La sociedad actual es más volátil y hay que tener capacidad de adaptación para afrontar noticias negativas, rupturas, etcétera, y si educamos a los jóvenes de una forma muy rígida y los sobreprotegemos, cuando salen de casa y nadie les marca las pautas no funcionan, se hunden”, advierte Javier Elzo.


Criterio
Tener criterio y ponderación a la hora de tomar decisiones y espíritu crítico para analizar la información que se recibe es una formación fundamental para el futuro que se puede alentar en casa. “A los hijos no hay que adoctrinarles con nuestras ideas políticas, sindicales o religiosas, sino enseñarles a leer en los inputs que reciben, ayudarles a saber distinguir el trigo de la cizaña, hacerles ver el sustrato ideológico que hay tras la información que leen en internet o tras el programa televisivo que están viendo o en otros inputs que reciben”, comenta el sociólogo Javier Elzo. Javier Urra añade que también hay que plantearles desde pequeños dilemas concretos para que vayan desarrollando su capacidad crítica: “Que reflexionen sobre la eutanasia o sobre qué pasaría si durante un embarazo se enterasen de que el bebé tiene malformaciones o si como consecuencia de un accidente se quedan parapléjicos…; han de tener criterio y respuestas para una sociedad compleja”.

Actitud positiva

Si en momentos de incertidumbre somos pesimistas nos imaginaremos un futuro negro, de modo que resultará más útil crecer con una perspectiva positiva de la vida para poder apreciar más oportunidades. Para evitar una actitud pesimista en los hijos es importante no anclarles en categorías negativas. “Si un niño te enseña un dibujo feo puedes decirle que ese le ha quedado mal o que es un desastre dibujando; si optas por la segunda opción y una cosa que es temporal, un dibujo, la planteas como permanente, le fomentas la visión pesimista”, explica Batet.



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dilluns, 16 de desembre del 2013

iL.LUSIÓ! el millor del regals, és viral

Tenim a tocar uns dies plens de bons desitjos, de bon menjar, de regals....
Aquest missatge vol ser el meu petit regal a tothom qui tingui ganes de llegir-ho i alhora vol contribuir a donar una idea per aquells que estigueu buscant-ne un d'original.
El regal es la IL.LUSIÓ, una paraula que ve del llatí illusio i que vol dir una imatge que surt de la imaginació o a través d'un engany dels sentits però que no té una veritable realitat. Una esperança que no té fonaments


Il.lustració de Montse Batet,
En canvi,en la nostra llengua, la paraula il.lusió té una bonica accepció positiva i justament és  la que propicia aquest regal. La il.lusió vinculada a l'esperança de fer real allò que només sóc capaç d'imaginar amb els meus sentits, la il.lusió que parla pels ulls i se sent a través d'un somriure.
La il.lusió d'explicar una idea i fer-la realitat, la que ens provoca l'espera d'un moment que sabem especial, o la d'unes boniques paraules rebudes, o la d'un petó sincer, o aquella de rebre un missatge  inesperat.... tots ells petits pessics d'il.lusió.


L'any que deixarem enrere l'he viscut envoltada d'homes i dones, molts en situació d'atur amb la il.lusió de tirar endavant el seu projecte i les seves idees, envoltada també de professores i professors il.lusionats en aprendre noves maneres de despertar en els seus alumnes espurnes d'entusiasme, motivació i creativitat.

He descobert una cosa, LA IL.LUSIÓ s'encomana. ´No  he estat capaç de trobar un estudi que certifiqui com es propaga "aquest virus", però, la constatació empírica em diu que això és així de bonic i de fàcil.

Com que hi ha d'altres virus que també s'encomanen (també ho he pogut constatar), com ara el pessimisme o la por, m,he proposat regalar IL.LUSIÓ, MOLTA!!!! 
Us en proposo una de ben senzilla, la il.lusió dels petits moments la dels pessics de vida!

Diuen que qualsevol projecte que fem real, abans l'hem imaginat, l'hem somiat i ens hi hem il.lusionat

Il.lusioneu-vos i il.lusioneu en aquest 2014!!!!!, recordeu, s'encomana!






La meva il.lusió més gran és seguir tenint il.lusions. Jose Narosky

dimarts, 3 de desembre del 2013

Com ens agrada aprendre als adults?

Has estudiat alguna vegada algun curs que realment t'hagi inspirat? Què ha passat perquè això succeís? Com ha estat aquesta formació perquè realment resultés inspiradora?
Quan fem aquesta reflexió i analitzem com aprenem millor, ens adonem de quins elements resulten essencials quan ens formem a l'edat adulta.


La DISPOSICIÓ que jo tingui a l'hora de fer aquella formació repercutirà en la qualitat del meu aprenentatge. Traduit, vol dir: això que vull aprendre, m'ajuda a resoldre un problema o em permet evitar-lo?, o bé em proporciona una oportunitat o em fa créixer personal o professionalment?.

La disposició esdevé vital en qualsevol procés d'aprenentage....no podem omplir una copa que estigui del revés, com no podem aprendre res de nou si ens sentim bloquejats.

L'EXPERIÈNCIA. Quan assisteixo a un curs hi vaig amb uns coneixements previs sobre la matèria. A diferència dels nens, els adults tenim molta i moltes experiències relacionades amb infinitat de temes...
Perquè l'aprenentatge sigui eficaç és important que el formador em reconegui i aprofiti al màxim la meva experiència. 

L'AUTONOMIA. Com a alumna, m'agrada participar activament en la formació i sé que més participo, més aprenc. M'agrada que em considerin capaç i independent i em tractin amb molt respecte quan cometo algun error. A diferència dels nens i nenes, el adults som molt més fràgils davant del fracàs.

L'ACCIÓ: Sobretot m'agrada aquella formació que em permet una aplicació immediata d'allò que estic aprenent. Si no veig clar que allò que aprenc em serà útil, perdo ràpidament l'interés.

Us hi trobeu reflectits?
Aquest 2013 he entrenat un grup important d'emprenedores i emprenedors a Granollers i l'Hospitalet, persones que han triat el camí d'intentar engegar un projecte com a sortida a la seva situació de desocupació. 
Mai no havia trobat grups d'adults tan entregats i disposats a aprendre, per què em pregunto?
Possiblement la seva disposició a buscar una oportunitat i a créixer com a emprenedors, el fet que la formació parteixi d'allò que saben fer o els agrada, que fomenti de forma extraordinària la seva autonomia i que mentre són a l'aula vagin construïnt el seu projecte dota la formació de sentit, de molt sentit. És una manera de construir el seu futur. formació 

diumenge, 17 de novembre del 2013

10 habilitats per a moments complicats






En aquests mesos d’octubre, novembre i desembre, un grup d’emprenedores i d’emprenedors de diferents municipis, entre ells Granollers i l’Hospitalet de Llobregat, estan entrenant les seves habilitats emprenedores.

Alguns, de forma innata, mostren una gran destresa en algunes de les característiques que considerem essencials en el fet d’emprendre, d’altres es troben en aquest camí, perquè n’han explorat de diferents sense èxit. Uns i altres, joves i grans, amb més o menys nivell de formació, homes i dones , inicien el seu camí cap a l’emprenedoria empresarial amb moltes inquietuds semblants.


En el darrer any he estat amb més de 300 persones en situació d’atur que afronten el seu esdevenir de formes ben diferents i amb resultats radicalment dispars.

L’escassetat de treball és una realitat d,avui i pel que sembla, dels anys que han de venir. Aquesta situació/problema/ repte ha de fer-nos replantejar, als qui estem en l’àmbit educatiu, quines són les habilitats essencials que es poden educar i entrenar des de que els nens i nenes són petits per tal de que afrontin aquesta realitat amb les eines, coneixement i actituds necessaris.

En aquest post destacaré 10 elements que es repeteixen en pràcticament totes les situacions i que són susceptibles de ser educades i per tant millorades:

1- El sentiment de por és una constant en totes les persones que es troben en aquesta situació. Por a la supervivència, por al canvi de situació, por a ser rebutjat pels qui tenen al costat i por a perdre estatus, poder,…..
Tots senten por, la diferencia està en si aquesta por paralitza (tòxica) o estimula a l’acció.

2- Del coneixement i reconeixement d’habilitats pròpies, de gustos, d’aficions…surten molts dels inicis dels nous projectes. Mirar enrere i descobrir talents i destreses que un ha manifestat en les seves feines anteriors i que poden ser replicables en d’altres sectors o projectes. Alguns són capaços i saben fer aquesta mirada interior, d’altres es queden encallats en creences limitadores que ells mateixos han generat.

3- L’entorn està ple d’oportunitats, problemes no resolts que poden ser l’origen de nous negocis, canvis que es produeixen a l’entorn que generen noves necessitats, ….per poder-ho detectar cal una mirada molt atenta a tot allò que ens envolta i desenvolupar una intel·ligència contextual (aquella que és capaç de despertar la “xispa creadora” a partir d’elements que es troben al voltant).

Està clar que no totes les persones llegeixen un mateix entorn de la mateixa manera. N’hi ha que només són capaços de veure el problema i d’altres que, en cada problema, hi veuen solucions i alhora oportunitats.

4- Hi ha persones que viuen la situació d’atur amb el convenciment de que mai més no tornaran a treballar i no només això, sinó que expressen un sentiment demolidor “no serveixo per a res”. El fet de pensar que la situació és permanent i no pas puntual (que avui no trobi feina no vol dir que no treballi mai mes) i que té un abast universal i no pas específic (que em costi trobar feina no vol dir que m’hagin de costar altres coses). està en la base de moltes de les actituds pessimistes que avui tant imperen.

5- És més habitual afrontar de forma individual el repte d’iniciar que fer-ho de forma conjunta. Col·laborar, coordinar-se, compartir, comunicar, són algunes habilitats que ens costa practicar i que fan difícil la creació en equip.

Moltes de les persones que estan en procés d’entrenament veuen com el grup aporta idees, solucions,propostes que en solitari mai no haurien trobat. Per no parlar de l’estímul i recolzament que representa saber-se acompanyat.

6- “Ho tinc clar, però no sé com explicar-me”, també aquesta és una expressió comú. Saber explicar i comunicar les pròpies idees, defensar-les, saber escoltar, saber convèncer i saber negociar són sabers clarament millorables i del tot útils quan tenim entremans la feina de començar un nou projecte.

7- El seny de saber triar fins on és prudent prendre el risc d’iniciar un projecte, la humilitat que comporta ser conscient dels propis límits i de la necessitat de compartir amb d’altres, l,esforç de construir, moltes vegades des de zero, un nou camí per tornar a treballar, la perseverança que demana perseguir un objectiu complexe, l,entusiasme que dóna força i esperança per iniciar i continuar i la fortalesa que cal fer servir quan les coses no surten com les havíem previstes, són 6 valors essencials que veiem en bona part dels qui comencen un nou projecte.

8- No són poques les persones que tenen una gran capacitat per a trobar idees originals i factibles, però que en canvi se senten amb poca capacitat de buscar els recursos necessaris i organitzar-los. 

9- És en la capacitat d’iniciar un projecte on possiblement rau la diferencia entre afrontar el repte de tornar a treballar d’una forma activa o passiva. Saber projectar vol dir ser capaç d’imaginar un futur i anticipar-lo, un futur que et sedueix i t’impulsa a actuar. Tenir la capacitat de planificar vol dir també saber donar els passos necessaris per aconseguir fer possible el projecte.

10- Gestió de la incertesa: La incertesa que comporta viure l’experiència de trobar-se a l’atur la coneix qui l’ha patit. El fet d’afrontar-la amb una actitud positiva, no garanteix la reincorporació al món laboral, però sí que permet viure una època per definició complicada, amb menys sensació d’impotència. El camí més ràpid cap al desànim és aquell que ens porta a pensar, que fem el que fem, no podem modificar el que ens ha de passar.







dilluns, 28 d’octubre del 2013

Una bona manera d, aprendre: escolto i tuitejo

Durant aquest mes d'octubre he tingut oportunitat d'escoltar nombrosos fòrums on s'ha reflexionat del dret i del revés sobre què vol dir EMPRENDRE i per què avui en parlem tant fins a fer-nos pesats.
Interessantíssimes reflexions de persones de diferents àmbtis (educatiu, social, econòmic,...) venen a coincidir en algunes coses fonamentals que voldria resumir en aquest post, manellevant algunes frases que he pogut recollir tuitejant allò que he escoltat.

I d'aquí ve el nom d'aquest post. Tuitejar m'ajuda a concentrar l'atenció en allò que escolto per tal de reproduir-ho de forma fidedigna, m'ajuda a buscar l'essència sense treure-ho de contexte i sobretot, em permet retenir-ho per aprendre-ho. No deixa de ser una nova manera de "prendre apunts", amb l'agradable afegitó, que en fer-ho, puc compartir-ho. 

Algunes d'aquestes interessants reflexions:


  • "Les 4 premisses d'un emprenedor: innovació, reptes, motivació i il.lusió". Tatiana López. 
  • "Sense fracàs no hi ha innovació. Si tenim por al fracàs, no innovarem". A. Bassal 
  • "La mala mar fa la barca forta". A. Pont. 
  • "Los emprendedores aportan a la sociedad arquetipos basados en la posibilidad y no en el "ya proveerán". Francisco Longo 
  • "Necesitamos emprendedores que creen valor, pero sobre todo, con valores". Maravillas Rojo
  • "La aptitud suma, la actitud multiplica y los valores fundamentan". Antoni Abad
  • "La por no et permet ser creativa". Dolors Taulats
  • "No se puede enseñar a ser feliz directamente. La felicidad siempre se acompaña de alguna actividad". JA.Marina
  • "Cuando tenemos un proyecto el mundo se vuelve significativo, y por lo tanto interesante". JA Marina
  • "El cerbro no es un vaso por llenar sino una luz por encender" Plutarco citado por Pericles
  • "Hay que soñar para crecer y construir para emprender" Diego Slemenson
  • " Valiente es aquel que ni la dificultad, ni el esfuerzo ni el miedo le impiden emprender". JA Marina
  • "La pasividad, el miedo y la pereza, matan la inteligencia". JA Marina 

dissabte, 12 d’octubre del 2013

Ho entenc, m'agrada, m'és útil

Mapa mental fet per dos professors de Batxillerat
per explicar  derivades
 
"Les emocions són la barrera d'entrada de l'aprenentatge". Ho vaig llegir en el llibre "El aprendizaje basado en el pensamiento" de Robert J. Swartz i d'altres. Em va semblar tant clar, fàcil i cert, que no deixo de repetir-m'ho ni repetir-ho.

Quan entenem un nou concepte, ens agrada i a més li veiem una utilitat, immediatament aprenem i aprenem millor. Malahuradament no sempre es dona així a les aules, perquè sovint pensem que els continguts curriculars són avorrits, no agraden i de vegades no serveixen per a res. Potser nosaltres no ho pensem, però és evident que els alumnes sí que ho fan. Si no som capaços de tocar la seva emoció (perquè els ho hem fet fàcil d'entendre, perquè hem aconseguit que els agradi o perquè ho han vist útil) difícilment aprendran.

Però en això escrit hi ha una gran paradoxa: Com sabem com a professors si han entès, si els ha agradat i si ho han trobat útil?. Si només fem servir una avaluació que gira al voltant de l'examen, que controla els continguts que han memoritzat (de vegades ni tan sols si han entès) i que només té en compte el resultat i no el procés, és difícil millorar la tasca docent i per tant, els resultats de l'alumne.

Les metodologies que respectin els diferents estils d'aprenentatge ( i que tinguin en compte aspectes d'entorn, emocionals, sociològics, fisiològics i psicològics)  en ajudaran a ensenyar millor, però és fonamental que aprenguem, com a docents, a MIRAR MILLOR.

Hem d'entrenar la nostra mirada com observadors, no només d'allò que han après, sinó també i sobretot, saber observar en què són destres, com aprenen millor, què els interessa, què els motiva, com són, com es comuniquen, com es comporten en grup i com entenen.

Aprendre a avaluar diferent, ens ajudarà a ensenyar diferent. Avaluar és saber aplicar una mirada complerta de l'aprenentatge per aconseguir una millora, no pas una nota i arribar a garantir que entenguin, que els agradi, que els sigui útil i perquè només així aprendran de forma excel.lent.